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Se presenta como una dificultad en el estiramiento de la pintura durante su aplicación, generando huellas de las brochas y rodillos. |
Posibles Causas:
- Baja temperatura durante la aplicación, menor a los 5°C.
- Brochas y rodillos de baja calidad.
- Repintar sobre pintura fresca.
- Poca o nada dilución durante su aplicación.
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Soluciones:
- Aplicar pinturas entre 5°C y 30°C, como temperatura de superficie.
- Emplear brochas y rodillos de buena calidad, cuidando del largo del pelo según la lisura de la superficie.
- Aplicar siempre la segunda mano cuando la primera esté totalmente seca.
- Diluir adecuadamente las pinturas hasta obtener una consistencia amigable para aplicarla.
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